martes, 18 de octubre de 2016

La problemática de la industria cinematográfica

CINE Y VÍDEO: Información sobre las áreas de producción, distribución, exhibición y protección cinematográficas.

El cine es uno de los mayores negocios del planeta, no obstante, no está viviendo actualmente su época dorada. Las grandes superproducciones cada vez se embolsan más dinero, llegando incluso al billón de euros, y la inversión en cine es cada vez mayor, siendo Piratas del Caribe: En el fin del mundo la película más cara de la historia, costando la friolera cantidad de 300 millones de dólares, y eso sin contar gastos de promoción y marketing. Pero estos datos sólo se aplican a esas grandes películas comerciales extranjeras pertenecientes a conocidas franquicias, no al cine en general, que no goza de tanta salud.

Cada año aumenta el número de películas estrenadas y, por tanto, exhibidas, no obstante, la cantidad de espectadores y recaudación que cosecha la industria se ha reducido. Más películas, menos espectadores, este cóctel molotov tiene como resultado el cierre de cines y salas de exhibición, que no obtienen los ingresos necesarios, teniendo que proyectar aún más películas. Tener que dar más películas obteniendo menos beneficios es uno de los principales problemas del panorama actual, obligando a muchos cines a echar el cierre y concentrándose, en su mayoría, en centros comerciales.

                     

Pero esta tendencia no es la misma para todos los tipos de películas. Mientras que el cine extranjero va en decadencia en cuanto a espectadores y recaudación, con el cine español pasa todo lo contrario. A pesar de que en nuestras salas de cines habituales cada vez más encontramos un menor número de largometrajes españoles, la cantidad de espectadores que acude a estas películas va in crescendo, así como su recaudación. Esto demuestra que los españoles cada vez más apostamos por darle una oportunidad a nuestro producto nacional, y poco a poco nos vamos cansando del mundo de Hollywood.

Aunque esta tendencia esté cambiando, aún es muy grande la brecha entre el cine llegado de Estados Unidos y el europeo, ya que el americano sigue produciendo y distribuyendo más películas, consiguiendo más millones, y gozando de más espectadores. Esto puede verse debido a la cantidad de festivales internacionales de cine, un verdadero escaparate para las películas de todo el mundo, pero especialmente para las americanas. Curiosamente, en estos festivales la presencia española se está reduciendo notablemente, por lo que la proyección al extranjero es menor, aunque nuestro cine sigue recibiendo premios internacionales.

¿Puede el cine español llegar al nivel del cine americano en España? En mi opinión, no. Incluso aunque esta brecha llegara a reducirse por completo y las cantidades percibidas fueran las mismas, pocas películas españolas pasan a formar parte de la cultura general que todos tenemos. Siempre va a estar más reconocida una película de Johnny Depp o Brad Pitt que de Javier Bardem, y esto no significa que el trabajo de uno sea peor que el del otro, sino que la cultura y prejuicios que tenemos del cine español son difíciles de cambiar.

                    

Es un hecho que, debido a la crisis y al aumento del IVA cultural, los españoles vamos menos al cine, y que cuando vamos, una o dos veces al año de media, preferimos disfrutar de una película extranjera que de una española. El motivo de esto, tal y como yo lo veo, es que ahora mismo ir al cine es un lujo, ya que supone un gasto de casi 10 euros por entrada, y que ver una película española, en la mayoría de las veces, es un riesgo, por lo que la población prefiere eliminar ese riesgo e ir a lo seguro. Lo que casi seguro merecerá la pena, con efectos especiales y estrellas de talla mundial, es una película de Hollywood. De esta manera no sentirán que han malgastado su dinero, como sí podría pasar con una impredecible película española.

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