martes, 29 de noviembre de 2016

Obituario ficticio de Arturo Pérez-Reverte

Arturo Pérez-Reverte Gutiérrez, conocido escritor y periodista español, falleció la noche de ayer en Madrid a los 65 años a causa de un infarto. Según los forenses, la muerte se produjo entre las 21:00 y las 23:00 mientras descansaba en la habitación del hotel en el que se alojaba. El escritor no arrastraba problemas cardíacos de ningún tipo por lo que se trata de un caso más de muerte súbita repentina muy difícil de preveer.
Pérez-Reverte, nacido en Cartagena en 1951, será recordado por todos por dar vida al capitán Alatriste, saga que le convirtió en un autor superventas, así como por ser un excelente reportero de guerra. Tampoco le olvidarán en la Real Academia Española, institución de la que es miembro desde 2003.
Pero quien seguro le tendrá presente todos los días de su vida es su hija Carlota Pérez-Reverte, quien llegó a firmar el primer volumen del libro “El capitán Alatriste” junto a su padre y que actualmente es una consagrada guionista. Su ciudad natal, Cartagena, ha instaurado una semana de luto en honor a su hijo pródigo.


Toda una vida dedicada a la escritura, tanto en prensa como en literatura. Empezó su andadura como reportero de prensa, radio y televisión, tarea que realizó durante 21 años. Buena parte de esos años los pasó en Televisión Española, quienes le enviaron como reportero de guerra a conflictos tan importantes como el de Chipre, el del Golfo o el de Bosnia.
A mitad de los años 80, comenzó su vida literaria y fue en 1986 cuando publicó “El husar”, su primera novela, que obtuvo un discreto éxito. Tras esto, siguió compaginando periodismo y literatura, escribió en 1988 “El maestro de esgrima”, novela que recibió el éxito suficiente como para adaptarse al cine, a la vez que escribía en “El Semanal” una de las páginas de opinión más leídas de nuestro país. Después llegarían las novelas que le hicieron verdaderamente conocido, “La Tabla de Flandes” en 1990, que se convirtió en todo un éxito de ventas, y “El club Dumas” en 1993, galardonada con el Premio Palle Rosenkrante a mejor novela policíaca del año. Es en 1994 cuando, dado el éxito cosechado como novelista, decide abandonar definitivamente su faceta periodística para centrarse de lleno en la literaria.
Ya como autor consagrado, publica en 1996 “El capitán Alatriste”, primera novela que dio comienzo a la famosa saga que convirtió a Pérez-Reverte en todo un superventas. Esta obra, que firmó junto a su hija, es la más representativa del escritor, y cuenta con un protagonista que muestra las luces y las sombras de la España del primer tercio del siglo XVII. Esta saga está formada por siete novelas, la última publicada en 2011, y este mismo año la editorial Alfaguara se encargó de recopilarlas en el volumen “Todo Alatriste”. Como no podía ser de otra manera, en 2006 fue adaptada al cine en la película “Alatriste”, dirigida por Agustín Díaz Yanes. De sus 22 novelas publicadas, varias son las que han sido adaptadas con éxito al cine o, incluso, a formato de telenovela, como es el caso de “La Reina del Sur”.


Su última hazaña fue convertirse en editor y cofundador de la web de libros y autores Zenda, en abril de este mismo año.
Esta trayectoria literaria le ha traído numerosos reconocimientos, como su ingreso en la Real Academia Española en 2003, o su nombramiento como doctor honoris causa por la Universidad Politécnica de Cartagena, en 2004.
Su vida tampoco ha estado exenta de polémica, ya que en julio de 2013 se le condenó a pagar 200.000 a euros al cineasta Antonio González-Vigil por plagio del guión de la película “Gitano”, tras una batalla legal que se inició en mayo de 2011. No satisfecho con la cantidad percibida, el cineasta pidió el cese de Pérez-Reverte como académico de la RAE, sin éxito.



Este es un obituario ficticio realizado como práctica para la asignatura de Periodismo Especializado en Ciencia y Cultura.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

Tecnología, un elemento indispensable en los museos actuales

Un museo vale lo que valga su exposición y sus objetos más preciados, pero no son lo único importante. La disposición del museo también es vital para poder recorrerlo cómodamente sin que se haga pesada la visita. Uno de los elementos que ayudan a esa agilidad es la tecnología, presente hoy en día en todos los museos de todo el mundo, sea cual sea su temática.

Gracias a los avances tecnológicos se consigue aportar más información histórica en los museos sobre temas de los que no se poseen los materiales suficientes. De este modo, la exposición se ve enriquecida. Además, también sirve para ilustrar mediante imágenes diversos sucesos históricos que son imposibles de explicar sin la tecnología, como pueden ser excavaciones en otros lugares del mundo o fotos de objetos no disponibles en el museo en cuestión, pero que son dignos de ver por su relevancia en la historia.


Por ello, en los museos actuales no faltan los paneles informativos, sustituyendo en ocasiones a los escritos habituales, ya que estos con su luminosidad rompen la estética monótona del museo aportando un poco de frescor. En ocasiones, estos paneles se convierten en pantallas interactivas en las que el usuario puede descubrir la información que le interese pinchando en el lugar indicado, siguiendo unas sencillas instrucciones.
Esta interactividad es indispensable en la actualidad para que el visitante también se sienta, de algún modo, partícipe de la exposición, descubriéndola a su ritmo y sólo la parte que le interese, pudiendo obviar toda la información que no le sea útil. Las pantallas interactivas, además de para informar, también sirven para permitirle al espectador jugar con los datos y las imágenes ya que, siendo sinceros, lo de toquetear todo para ver qué pasa nos sigue volviendo locos. Esta función tecnológica aporta dinamismo, que es el factor fundamental para atraer a más visitantes y modernizar los museos.

Además de los paneles, es habitual encontrarnos con multitud de vídeos explicativos en todas y cada una de las secciones del museo, para poder entender la historia de forma más sencilla y sin cansarnos la vista al leer. Como curiosidad, la mayoría de estos vídeos no se reproducen si no se pulsa previamente un botón, por lo que se elimina el inconveniente de pillar el vídeo empezado. Los museos también cuentan con algún elemento más avanzado de tecnología, como son los proyectores. Estos pueden utilizarse para aportar algún dato o imagen tanto en la pared como en una superficie en relieve. En el Museo Arqueológico Nacional llama la atención la aplicación del proyector sobre un mapa de España en relieve, para explicar de forma simple la evolución histórica de nuestro país.


Pero sin duda el aporte más importante de la tecnología a los museos es la aparición de la audioguía. Gracias a este instrumento, adquirible en la entrada por un módico precio, podemos gozar de explicaciones instantáneas durante todo el recorrido en una gran variedad de idiomas. De este modo, es como si hubiésemos contratado a un guía, salvo que en vez de ser una persona física, se trata de una máquina. Esto se complementa a la perfección con las indicaciones en braille para las personas que padecen de problemas de visión, haciendo la visita mucho más llevadera. Este elemento se implantó en todos los museos hace unos años y está siendo muy exitoso, de manera que en la actualidad no puedes pensar en un museo sin pensar en una audioguía que lo acompañe.


Esto también tiene su parte negativa, ya que esa máquina está sustituyendo a una persona experta que además de realizar ese mismo trabajo puede resolver las dudas del público presente, algo de lo que carece la audioguía. Una vez más, la máquina sustituye a los humanos, dejándonos sin trabajo en cada vez en más ámbitos, y el de los museos no iba a ser la excepción.


miércoles, 16 de noviembre de 2016

La importancia de la sala virtual de prensa

La forma de trabajar de los periodistas evoluciona según pasan los años y la tendencia es tenerlo cada vez más fácil. Cada vez se necesitan menos instrumentos para realizar una buena noticia, menos periodistas enviados a cada sitio, menos dinero que invertir y menos tiempo que emplear. Esto es posible gracias a herramientas como la sala virtual de prensa, un elemento clave en la situación actual del periodismo.

Esta herramienta nos permite a los periodistas gozar de prácticamente toda la información necesaria para realizar un escrito sin movernos de la redacción. Uno de los problemas es que no todos los eventos ofrecen de forma ordenada este material tan útil para la prensa, o directamente, no está disponible públicamente. No cabe duda de que, ya que les interesa promocionarse y que la prensa es un medio para ello, en el futuro este espacio será necesario en todos los sitios web de importancia.


Las ventajas son numerosas, empezando por el tiempo que te ahorras enviando a una persona a cubrir el evento en cuestión, con su coste correspondiente. Gracias a esto basta con tener un ordenador con conexión a Internet para recopilar la información. En la sala virtual podemos obtener desde notas de prensa o diversas descargas de utilidad, hasta contenido multimedia como fotos y vídeos y demás recursos audiovisuales para televisiones, todo ello a golpe de click.

Tomando como ejemplo el espacio de prensa del Festival de Jazz Madrid 2016, entre las descargas disponibles nos encontramos con el programa de mano, que contiene toda la información del evento y la programación de sus diversas actividades. También nos encontramos con el dossier de prensa, un documento aún más profesional y elaborado en el que de forma detallada te explica, no sólo lo relacionado con el evento, sino que presenta a cada uno de los participantes en él, así como los debates, exposiciones y demás actividades relacionadas con el festival. Además, este dossier también contiene notas de prensa e información práctica para el periodista como el funcionamiento de la venta de entradas y el contacto de prensa, explicando qué es lo que hay que hacer para acreditarse en el festival, pedir material o incluso concertar una entrevista. Así pues, en lo que a este festival respecta, las facilidades ofrecidas a la prensa no podían ser mejores.


Ahora bien, esto también tiene su parte negativa, y es que tanta facilidad podría dejar al periodista sin nada que hacer, y dejar de ser necesario, por lo que aparte de tener que luchar contra el intrusismo laboral también tendría que enfrentarse a tenerlo todo hecho. Otra de las carencias que presenta este sistema es que, dependiendo del caso, la información que se obtiene puede ser bastante limitada, ya que al disponer de material en la web, el sitio en cuestión podría negarse a dar aún más información, pensando que ya lo tienes todo y que no pueden ofrecer más. Afortunadamente, casi siempre se puede solucionar este problema, ya que la mayoría de sitios web cuentan con una sección de “contacto”, en la que los periodistas pueden obtener, ya sea vía e-mail o vía telefónica, la información que fuera necesaria en caso de resultar insuficiente la proporcionada en la sala virtual.

Pero no debemos olvidarnos de lo verdaderamente importante de nuestra profesión: estar en el sitio adecuado, en el momento preciso, para así informar a la población. El periodista va a la información, y no al revés. De esta manera, esa esencia de presenciar el hecho noticioso en primera persona se pierde. Además, si el profesional no acude al lugar de la noticia, tanto las imágenes como la información recopilada podría perder calidad respecto a la que podría conseguir el periodista, que será más meticuloso con su trabajo. Por último, esta facilidad a la hora de recibir la información podría provocar una dejadez en el periodista y desembocar en una degradación de la profesión que ojalá nunca llegue a producirse.

jueves, 10 de noviembre de 2016

¿Importan las TIC a las empresas?

Internet domina el mundo y ningún ámbito empresarial se libra de sus efectos, por ello es necesario una integración completa en cuanto a comercio electrónico. En nuestra profesión, el periodismo, el estar conectados a la red en todo momento es parte de nuestro día a día, tenemos esa necesidad de saber qué pasa en cualquier parte del mundo al instante. No obstante, las empresas tienen un diferente grado de integración con las Tecnologías de la Información y de la Comunicación (TIC) dependiendo de su tamaño, su situación geográfica, o su actividad.

A más empleados, más porcentaje de ordenadores en la empresa, de modo que las empresas con más de 250 personas asalariadas cuentan con prácticamente un 100% de ordenadores. Esto implica más gasto para la empresa pero también más eficiencia. A pesar de la gran cantidad de ordenadores, no todas las empresas cuentan con una política de seguridad TIC definida, siendo las de menos de 50 asalariados las que más carecen de ella, con tan sólo un 33%, mientras que las empresas de más de 250 empleados ponen más interés en esta política, llegando al 70%. Esto es algo lógico ya que a más gente trabajando para ti, mayor es la responsabilidad, por lo que la seguridad es indispensable.
Las cifras en cuanto a conexión a Internet son prácticamente iguales, ya que un ordenador sin Internet actualmente sirve para lo mismo que una televisión sin antena. Por ello, ese casi 100% de empresas grandes con ordenadores, también disponen de conexión, y el porcentaje se reduce mínimamente en empresas con menos empleados. Ese bajo número de ordenadores sin conexión puede deberse a que sólo se le da un uso organizativo, no para gestiones sino para tener los archivos mejor organizados que en un almacén.


A pesar de tener Internet, no todas las empresas cuentan con una página web propia, bien sea por falta de medios o por no considerarlo necesario. De este modo, sólo un 77% de las empresas con Internet cuentan un sitio web personal, siendo las de mayor número de empleados las que más lo poseen, llegando un 95%. Esto se debe a que una empresa grande tiene que hacerse un nombre en Internet y sin página web pierden mucho público en las redes, por lo que a mayor importancia de la empresa, más importante es la presencia en Internet. También cabe destacar que de esas empresas conectadas a Internet, sólo el 68% cuenta con una firma digital, siendo nuevamente las más grandes las que más la tienen.

El poder conectarnos en cualquier lugar y en cualquier momento a Internet es algo que todos ansiamos, por lo que los servicios de Internet por USB se ven impulsados en nuestros días. No obstante, las empresas siguen decantándose por la banda ancha fija respecto a la móvil. La primera es utilizada en un 95% de las empresas con conexión a Internet, mientras que la móvil sólo en un 80% de ellas. Esta diferencia se refiere a todas las empresas en general, pero esa brecha disminuye notablemente dependiendo del número de asalariados. Así, las empresas pequeñas cuentan con un 95% de banda ancha fija respecto a un 78% de la móvil, mientras que esas empresas con más de 250 asalariados tienen un 99,3% banda ancha fija, y un 96,3% de la móvil, habiendo una diferencia de sólo un 3% entre cada una. A mayor tamaño de la empresa, mayores recursos.


Proporcionarle a los empleados un dispositivo portátil para su uso empresarial es su asignatura pendiente, ya que sólo el 64% de las empresas lo hace. La diferencia es abismal según la cantidad de empleados, ya que las de menos de 50 personas no llegan al 60% de préstamo, y las de más de 250 proporcionan casi en su totalidad un dispositivo a sus empleados, en concreto un 92,2%. Esto depende, de nuevo, de los recursos disponibles, a más personas, más dispositivos hay que comprar, lo que significa más gasto, pero también resulta más rentable que para una empresa pequeña, cuyo esfuerzo es mucho mayor.

La ciudad en la que se sitúe la empresa también influye en su grado de implicación con las TIC, siendo Cantabria, Extremadura, Ceuta y Melilla las que poseen más ordenadores con Internet.

martes, 1 de noviembre de 2016

Fotografías que hacen historia

Dicen que una imagen vale más que mil palabras, por eso cuando vivimos un momento memorable tratamos de inmortalizarlo en una fotografía para mantener vivo ese recuerdo. Pero hay instantáneas que van mucho más allá y pasan a formar parte de la cultura general de la sociedad, simbolizando mucho más que un simple momento efímero.

Es el caso de fotografías como el famoso beso de Times Square o El beso del Hotel de Ville, instantáneas protagonizadas supuestamente por actores con el objetivo de hacerlas legendarias y reconocibles por el gran público. Además de conseguir entrar en la historia, también sacaron grandes cantidades económicas, llegándose a pagar 200.000 dólares en una subasta por El beso del Hotel de Ville.
¿Pero qué tiene que tener una fotografía, ya sea espontánea o no, para pasar a formar parte de nuestra vida y convertirse en mito? Lo más importante es ser capaz de despertar algún sentimiento en el público. En este caso ese sentimiento es el amor, y esto no es casualidad ya que es algo que todo el público desea alcanzar de forma idílica y perfecta en algún momento de su vida. El beso del Hotel de Ville representa una historia soñada, un amor que todos asimilamos al amor verdadero, un amor tan intenso en las calles de París que hace que todo lo demás se pare durante un segundo. En resumen, el primer factor es el ideal soñado.

El otro factor a tener en cuenta es la esperanza, también relacionada con el amor que es el eje principal de la fotografía. La instantánea simboliza la esperanza y exaltación de los sentimientos sean cuales sean las condiciones, en este caso, la época de Posguerra. Darle a los sentimientos la importancia que merece es lo principal de la vida y de la fotografía, mientras que el entorno pasa a un segundo plano, simbolizando también que hay que dejarse llevar por tu corazón sin importar lo que piensen los demás.

La fotografía acaba demostrando que siempre hay esperanza y que se puede hallar la felicidad plena en el momento más inesperado y breve posible, ya que ésta también se encuentra en las pequeñas cosas del día a día. Esa esperanza de recuperarse poco a poco de los traumas pasados y de que todos los problemas se arreglarán remueve algo en el interior de la conciencia popular, porque todos tenemos la ambición de mejorar cada día, de conseguir más, de superarnos a nosotros mismos, de ser, en definitiva, más felices. Todos estos objetivos diarios no serían posibles sin esperanza, que es lo que nos empuja a seguir adelante incluso en los malos momentos, porque como cuenta el dicho “la esperanza es lo último que se pierde”, y este sentimiento común está muy presente en todas las fotografías míticas, de ahí su rotundo éxito.

Por lo tanto, realmente no afecta mucho si la foto está preparada previamente o si es improvisada y espontánea, sino que lo verdaderamente importante es el sentimiento que hay detrás. Lo esencial para dejar de ser una fotografía cualquiera y convertirse en un mito es conectar con el espectador de una manera íntima en la que se entienda inmediatamente lo que se quiere transmitir.